Volvimos a ver reses del hierro de D. Valeriano Ene Lázaro "Sabino"
Buen ayudado de Rubén, luciendo a la vaca

El sábado 19 de mayo se celebró una suelta de reses en la Plaza de Toros "Gitanillo de Ricla". Una tarde para olvidar dado el POCO RESPETO que volvió a reinar en el ruedo. El público va a una plaza a disfrutar con los animales. Vale que haya que moverlos, pero no MACHACARLOS. Si alguien se siente molesto por los comentarios, que se lo haga mirar, porque su afición será poca o nula.
Cada tarde de vacas se está convirtiendo en un concurso de "recortadores", en una búsqueda de afán por el lucimiento propio, sin pensar en la protagonista, en la res brava. La bravura, ese fin que todo ganadero busca, es la característica que está haciendo que los animales pequen y se destrocen con la "ayuda" de los que poblan los alberos de la mayoría de plazas. Luego nos quejamos de que las vacas no "van"... Un animal de lidia, por condición, tiene que venirse arriba a base de CONFIANZA, de ver que puede coger. Probablemente, muchos de los animales que se han llevado la monumental en una de sus salidas, ya no se entreguen igual, por mucha bravura que tengan dentro, y todo irá en descenso.
La bravura, la nobleza y la raza, ver una galopada de bravo de punta a punta de la plaza, son aspectos que le llenan al AFICIONADO por dentro y que la mayoría de personas que buscan su afán no tienen en cuenta.
Si ésto no cambia, poco a poco el nivel ganadero en sueltas populares, como ya se está notando, irá bajando y la gente no irá a la plaza. También nos preguntamos lo siguiente: ¿Porqué ya no se ven vacas como las de antes? El claro ejemplo, la tarde que vivimos en Ricla. Antes, se recortaba de uno en uno, dándole ventaja y tiempo a la res, luciéndola, para que se viniera arriba y, como hemos dicho, viera que puede coger. Ahora no. Antes, cogían, ahora, se limitan a acudir, por bravas muchas de ellas, al aluvión de cites que reciben.
Otra que tal va: "fulanito de tal tiene todas vacas quemadas", "fulanito de tal echa todo lo perro que tiene". ¿No será que se las está quemando la gente? ¿No será que acude a un pueblo y, aún sangrando las pezuñas sus reses en el asfalto, les siguen dando "la de dios" sin miramiento alguno? Son aspectos que se deberían tener en cuenta. Incluso en la arena, muchas de las reses que pisaron el albero riclano, noten algo en sus riñones.
Si queremos espectáculo, debemos RESPETAR a la res brava. Tanto unos como otros. FALTA AFICIÓN Y AMOR A LA RES DE LIDIA.
La ganadería encargada de soltar las reses fue la de Hnos. Faure Mustienes, actualmente anunciada como "Agropecuaria de Lidia Aragonesa". Pastan en la finca "Torre Cabanillas", en Garrapinillos, y en la localidad de Ambel, a pies del Moncayo en la finca "La Torre". Como hemos comentado, se limitaron a acudir a los recortes, aguantaron el aluvión, que no es poco, y lucieron una correctísima presentación. Buenos detalles los de la primera vaca, herrada con la N de D. Valeriano Ene Lázaro "Sabino", que quiso llegar hasta el final pero pecó de fuerzas ya que, la poca que tuvo, se la arrebataron.
